sábado, 12 de febrero de 2011

Patti Smith

Este es un fragmento de la película de Patti Smith
SI encuentro el video sin duda lo subo, porque como lo cuenta ella, con la pasión con la que lee es increíble.





Vi el prado, noté las colinas, noté las avenidas; noté la calle sucia; noté las filas de autos en el estacionamiento Noté a los boleteros, noté el dinero y los cheques y las tarjetas de crédito, Vi los buses, noté los dolientes, los llantos, noté sus chicos en ropas rojasNoté la placa de la entrada, noté las casas de retiro, noté las banderas azules y amarillas. Noté a los devotos, sus camiones y buses, guardias en sus uniformes caqui. Noté la multitud, noté la neblina en los cielos, noté el todo -las sonrisas penetrantes y los ojos vacíos-Noté las almohadas, rojas y amarillas, almohadas cuadradas aquí y alláNoté la puerta Tori, la reverencia de los paseantes, un desfile de hombres y mujeres vestidos formal Noté la procesión, noté las gaitas, tambores, cornetas, noté las altas coronas de seda, ropajes de azafrán, noté los sacos de tres piezas, Noté la litera, un paraguas, la stupa pintada con joyas en colores en las cuatro direcciones Ámbar para la generosidad, verde para trabajos kármicos, noté el blanco de Buda, rojo por el corazón Trece mundos en lo alto de la estupa, noté la campana y el quitasol, la cima vacía de campanillas de cemento blanco Noté el cadáver que estaba en la cima del campanario Noté los monjes cantando, el lamento de las cornetas en nuestros oídos, el humo subiendo de los campanarios vacíos de ladrillos refractarios Noté la multitud silenciosa, noté el poeta chileno, noté un arcoiris, Noté que el guru había muerto. Noté a su maestro con el torso desnudo ver el cuerpo arder en la estupa. Noté a los estudiantes matinales, tristes con las piernas cruzadas en la frente de los libros, entonando mantras devocionales. Gesticulando dedos misteriosos, campanas y rayos de bronce en sus manos, Noté las llamas subiendo encima de las banderas y los hilos y quitasoles y maestros pintados de naranja, Noté, noté el cielo, noté el sol, un arco-iris en torno del sol, leves nubes de bruma fluctuando sobre el sol Noté mi propio corazón latiendo, el aire pasando por mis narices Mis pies andando, los ojos viendo, Noté la humareda sobre el cadáver, noté los monumentos en llamas. Noté el atajo por la ladera abajo, noté la multitud yendo en dirección a los buses. Noté la comida, lechuga ensalada, noté que el maestro estaba ausente, Noté a mis amigos, noté nuestro auto, noté el Volvo azul, Noté a un adolescente sostener mi mano. Nuestra llave en la puerta del motel, noté un cuarto oscuro, noté un sueño Y lo olvidé, noté naranjas, limones y caviar al desayuno, Noté la carretera, dormir, pensar en tareas hogareñas, el pecho de adolescente al viento,Mientras el auto corría colina abajo, pasando por el matorral hasta el agua. Noté el mar, noté la música - Quise bailar.

martes, 13 de octubre de 2009

?

Duda en el hemisferio izquierdo de mi alma.
No logro encajar las ideas enmascaradas que bailan por mi mente.
Frases y momentos.
Ideas, idiomas.
Todo, todo se entremezcla y forma una nueva pasta.
Se amalgama y forma una escena.
Labios rojizos que se llenan de gotas de lluvia
Una voz que dice "calma niña alguien vendrá a salvarte, en esos pasadizos secretos siempre hay algo de esperanza, sólo te pido que no dejes de sonreír"
Palabras que significan lo mismo " amor, amour, amore, love, liebe" Todas ellas pasean en cámara rapida, a toda velocidad, en mi cabeza.
Agua que corre.
Colores que sólo logran dilatar y contraer mis pupilas.
Viento que golpea contra mi rostro.
Hasta que un ruido insportable, hueco, se apodera de todo.
Caigo en sí.
"Sí" dejame salir.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Su reino del Revés.


Hasta ese momento había transcurrido mi día con normalidad, tal vez demasiado.
Colegio, almorzar, marchas en la calle que luego debía atravesar, gimnasia, nada fuera de lo común.
Una vez fuera de todas esas tediosas responsabilidades caminaba para ir a mi casa con Luz (siempre tomamos el mismo camino). Sólo pensaba en llegar a mi casa y hacer una torta para merendar con las chicas.
De pronto vi a un hombre contra un pared. Pensé que estaba meando... me dio repugnancia y rechazo. Además me resulto extraño porque es una calle transitada y eran las cinco de la tarde pero era una posibilidad.
Pero luego giro su cabeza que estaba casi pegada a la pared y clavo sus ojos en mi. y me sonrió.
Me asusté pero no le di importancia.
Seguimos caminando pero empecé a notar que la gente que estaba ahí había transformado su rostro. Tenían pánico.
Nos dimos vuelta y vimos que el hombre empezó a caminar para atrás en sentido de la calle, supuse que estaba viendo el edificio, pero cada vez estaba más lejos de aquella pared y se aproximaba a los autos. El semáforo estaba en verde pero el hombre sin mirar ni un momento hacia atrás siguió caminando. Estaba seguro de lo que hacía.
Nadie raccionaba. ni yo. Nada más parecía suceder en ese momento. Todos esperabamos que pase el trágico hecho.
Los autos comenzaron a frenar de golpe, las bocinas inundaron mis oídos y los de Luz.
nos agarramos fuerte, sólo eso pudimos hacer.
Al hombre no le pasó nada, siguió caminando y llegó a la vereda de enfrente.
No quisimos seguir mirando y nos fuimos de esa escena casi corriendo.
En la esquina Luz dobló y yo me fui al supermercado.
Cuando salí estaba el hombre, enfrentado a mí en el borde del supermercado. Por un instante me paralicé pero seguí caminando.
¡Mierda! el empezó su marcha también y me miraba fijo. El caminaba para atrás y yo... yo no sabía que hacer.
No dejaba de mirarme y yo no dejaba de caminar.
No había forma de no verlo estaba frente a mí y la gente lo miraba sin entender, yo tampoco entendía.
Decidí pasarlo, no quería verlo más.
Doble la esquina y cuando estaba llegando a mi casa me di vuelta y ahí estaba él, caminando, para atrás, seguro siempre seguro, otra vez con el semáforo en verde. Por suerte no había autos.
Quede alelada.
No sabía que hacer.
Entre a mi casa, fui hasta el ascensor, me subí y en mi mente sólo recordaba la mirada del hombre.
Trataba de encontrarle una explicación a todo eso.
¿Quería matarse? ¿Gozaba desconcertar a la gente? ¿Estaba loco? ¿Quería demostrar algo?
Quizá pensaba que el actuaba bien y nosotros estábamos al revés... Quizá no había explicación... Quizá...
Llegué a mi casa y sólo pude hacer una cosa. Caminar hacia atrás, al menos por un rato.














Basada en hechos reales.
jajaj siempre quise decir esto-

jueves, 5 de febrero de 2009


chim pum (:

lunes, 24 de noviembre de 2008

plaga

amaga a irse de este mundo.
se acerca a lo autos y en el instante donde todo parece terminar se aleja.
Estoy totalmente segura que esta deprimida. Sino... ¿por qué hace esto?
quizás tiene miedo de morir, pero su vida no vale la pena.
Es tratada miserablemente. Y se siente una plaga. De hecho lo es.
El mundo esta infestado de seres como ella.
me pone nerviosa verla.
cada vez que se pone en el medio de la calle siento que algún auto la va a aplastar y como consecuencia habrá una lluvia de sangre que me manchara. Que asco.
Sin embargo, no es por esa razón que no quiero que muera. A pesar de que es muy tonta.
Trato de distraerla; hago ruidos, golpeo el poste de la parada de colectivo. no hay caso.
Parece segura de lo que hace, de ese juego macabro donde su vida corre peligro.
La gente que espera conmigo el colectivo la observa de otro modo.
Puedo escuchar claramente a una señora decir "ay pero que horror.... ¿Qué esta haciendo?"
De pronto, entre los cuchicheos vacíos de la señora, que está hablando sola, los ojos de la pseudo suicida de fijan en ella. Claramente sé que la escuchó...
Viene un auto pero a la paloma no parece importarle sólo observa a la señora con la mirada fija.
yo me anticipo con cara de asco a la tragedia.
Hasta que un milagro que pudo ser previsto ocurre.
La paloma vuela logrando evitar los autos pasando por encima de la mujer y dejándole la peor cagada del mundo.
Sin duda mi cara estaba correctamente anticipada.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Ella, la lluvia, él (acompañarlo con la música del video)



Bailaba con su vestido rojo que danzaba junto a su esbelta figura blanca. Su cabello acompañaba el movimiento de sus pies. La lluvia caía en su rostro de una manera muy sensual que hacía de aquella imagen algo especial.
Mientras se movía, avanzaba por esa vereda que aún conservaba un aspecto antiguo gracias a las casas coloniales y los viejos adoquines.
Desde una ventana un piano produciendo una música ilusionada. Aquél muchacho que formaba parte de esa dulce melodía contemplaba aquella mujer que parecía disfrutar lo que hacía. Pero esa figura se comenzaba a desvanecer impidiéndo al joven poder ver a ese ser tan misterioso.
Sabía que no podía perderla, más bien perder la oportunidad porque no dudaba que aquella señorita era alguien muy libre.
Se miro al espejo, sonrió y salió corriendo. Corrió como nunca antes, sus piernas se movían bruscamente, de manera torpe, se notaba su desesperación. Dio vuelta la esquina pero nada había. Ni un rastro de aquella musa. Parecía ser un sueño, una simple fantasía.
Quizás lo era. ya no estaba más. Sólo fue un pequeño instante de perfección que ya había acabado.
Se sentó en la vereda mirando el agua correr por la zanja. Sintiendo como se mojaba su cuerpo, cabizbajo.
Cerró los ojos tratando de retener la escena de la mujer bailando.
De pronto ya no caían mas gotas en su cuerpo. Abrió los ojos un poco sobresaltado ya que seguía sintiendo el agua chocar contra el pavimento.
Giró su cuerpo y allí estaba.
Ella.
Ella y un piloto negro que los envolvía.
Ella, el piloto, la lluvia.
Ella, el piloto, la lluvia, él.
Ella, él.
Ellos.
Uno.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Genius


los genios son los que saben que están locos y aprovechan su insania